Adiós la permisividad absoluta en el pago de impuestos a la compraventa por parte de la administración local. Los ayuntamientos no podrán cobrar la plusvalía municipal si el propietario puede acreditar que no existe incremento de valor.

Las últimas decisiones jurídicas han dado un giro al cobro del impuesto de plusvalía municipal tal y como lo conocíamos. Hace solo algunos días, la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha emitido una sentencia sin precedentes sobre la tributación de la vivienda.

El Alto Tribunal ha establecido el criterio a tener en cuenta para calcular la base imponible de la plusvalía municipal. El pago del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) quedará invalidado siempre que la propiedad certifique que no ha habido incremento del valor del inmueble.

Por defecto, se sobre entenderá que existe ganancia en la compraventa“, aclara Luís Gualtieri. “Y deberá ser el interesado quien demuestre todo lo contrario“.

Aunque no deja de ser un gran paso que la justicia reconozca el derecho a replica por parte del cliente“, añade el CEO de la agencia inmobiliaria Oi Realtor. “Algo que pone en cuestión el criterio de la administración, mientras seguimos pendientes de una reforma del impuesto de la plusvalía municipal“.

Debate en torno a la plusvalía municipal

Uno de los grandes temas de debate de cara a las próximas elecciones será la fiscalidad. Desde el Impuesto de Sucesiones y Donaciones al Impuesto sobre el Patrimonio. Y, ¿por qué no el impuesto de la plusvalía municipal?

Algunas intervenciones en torno a la plusvalía se han podido escuchar en las últimas semanas, tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo. El último ejemplo lo tuvimos entre los candidatos a la alcaldía de Sant Cugat del Vallès. Cuyos equipos económicos han puesto en duda la base imponible de la plusvalía municipal.

Un cobro que ya fue declarado contrario a la sentencia del Tribunal Constitucional del 11 de mayo del 2017 (STC 59/2017). Doctrina donde se estipula que cuando no existe incremento real del valor de los terrenos, la administración local no debe cobrar la plusvalía.

Una sentencia histórica sobre el impuesto de la plusvalía municipal

Sentencia que tiene, así mismo, carácter retroactivo. Y por la que los ayuntamientos pueden verse abocados a devolver el impuesto. En aquellos casos en que no conllevó incremento real del valor. Siempre que fuese cobrado durante los cuatro años previos a la sentencia.

“La ley de la plusvalía debe modificarse”

Los ayuntamientos siguen un proceso automatizado que inicialmente no analiza si existe incremento o pérdida de valor. Y que, además, calcula el impuesto sobre el valor catastral y no sobre el precio de mercado.

Es por ello que la plusvalía deja de cobrarse solo si la persona afectada acredita con la escritura qué adquirió el inmueble sin incremento de valor. En el caso de las plusvalías ya cobradas, el retorno depende de la petición de la persona afectada.

Por tanto, no es cierto que el ayuntamiento cobre la IIVTNU siempre que exista una pérdida del valor pero, en cualquier caso, no es proactivo en la detección del incremento o la pérdida puesto que es la propiedad la que tiene que acreditarlo. Esto provoca que sí se cobra este impuesto en casos que, segundos aquello recogido a la sentencia, no se tendría que realizar el cobro.

Según las autoridades“, añade Luis Gualtieri, “la sentencia no ha modificado la ley“. Y con este argumento, las autoridades locales siguen cobrando el impuesto.

Es por ello que hace falta una modificación de la norma estatal“, señala el CEO de Oi Realtor. “Para que los ayuntamientos no encuentren un vacío legal entre las sentencias y la ley“.

La plusvalía, una fuente de ingresos municipal

Esta nueva sentencia del Supremo señala una forma de interpretar la ley y, por ello, cada Ayuntamiento está obligado a actuar en consecuencia.

La plusvalía es un impuesto que se cobra en donaciones y herencias a la persona que adquiere el inmueble y en compraventas a la persona que lo vende. Es por ello que muchos consistorios ha previsto partidas presupuestarias para hacer frente a la devolución de las plusvalías cobradas indebidamente.

Los ingresos municipales dependen en buena medida de la plusvalía municipal

Algo que implicaría una caída en los ingresos de las ciudades a partir de ahora“, avisa Luis Gualtieri.

De momento, los ingresos por el pago de la plusvalía municipal siguen una lógica ascendente. En un lustro, han pasado de 11,6 millones de euros (2010) a 24,3 millones (2015).

Sin embargo, en 2016 se aplicó un coeficiente reductor que dejó la recaudación en 19,2 millones. Para un año más tarde, en 2017, llegar hasta los 19,6 millones.

Cambiar esta situación es cada vez más urgente“, finaliza Luis Gualtieri.

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