La ciudad condal despide al mes de febrero con la idea de renovar algunos espacios para hacerlos más transitables. Un nuevo paso en su modelo de urbanismo.

Barcelona tiene ante sí la renovación de varias de sus grandes avenidas. Con el objetivo de hacer ganar espacio a los peatones y limitar el uso del vehículo privado, calles y espacios cambian de diseño.

El futuro proyecto de la Rambla es uno de esos espacios. Un bulevar emblemático que quiere renovarse completamente. En plena zona alta, avenidas como la calle Balmes expulsarán a todo vehículo de las aceras.

Reformas que coinciden con una nueva etapa en la ampliación de la red de carriles bici. Anunciada a poco de confirmarse la llegada del tranvía a la Avda Diagonal.

Todos estos son proyectos prometen dar un vuelco a la movilidad de Barcelona. ¿Estará la ciudad preparada para este nuevo urbanismo?

Una nueva Rambla para Barcelona

El consistorio barcelonés ha convocado un concurso internacional para reurbanizar la Rambla y así devolverla a los vecinos de la ciudad. Este emblemático paseo recibe anualmente la visita de 100 millones de personas. Y el 80% de los turistas lo recorren en sus viajes, en ocasiones ganándole terreno a los propios barceloneses.

Un equipo multidisciplinar quiere elaborar el primer proyecto, relativo a la movilidad, el turismo, la patrimonio cultural y la gestión del espacio público. A partir de este trabajo se diseñará la urbanización definitiva cuyo responsable se dará a conocer en el verano de 2017.

La Rambla será clave en el nuevo urbanismo que da prioridad al peatón
La Rambla será clave en el nuevo diseño urbanístico de Barcelona que cede espacio al peatón

El diseño final se presentará en otoño de 2018 para que las obras den comienzo a principios del año 2019. El concurso contará con un presupuesto cercano a los 900.000 euros, sin incluir la dirección de obra.

En el horizonte se plantea una mayor peatonalización de la Rambla, que de momento no pretende expulsar a los coches pero sí quitarles espacio.

Urbanismo transitable en el Eixample

La complicada convivencia entre peatones y y obstáculos en las aceras de la calle Balmes, lleva años produciéndose.

Una nueva iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona propone hacer ganar espacio al peatón, quitando motocicletas de las aceras.

La propuesta inicial quedaría limitada al tramo comprendido entre la Plaza Molina y la Ronda General Mitre. Medida que quitaría un carril al tránsito de vehículos para destinarlo al aparcamiento de motos.

Así se lograría hacer más transitable una de las calles más importantes del distrito de Sant Gervasi-Galvany.

Hasta 62 nuevos km de carril bici

El Ayuntamiento de Barcelona quiere hacer en 2017 más espacio de carril bici que en ningún otro año: 62,5 km.

Las obras de construcción de 30 nuevos carriles bici aumentarán en un 44% la red actual. Se trata de una nueva etapa en la apuesta por las dos ruedas, junto al llamado ‘hub’ de la bicicleta.

El objetivo final es alcanzar los 308 km de carriles bici en 2018. Desde el comienzo del último mandato se ha pasado de 116 a 141 km. Un 20% más.

Mientras que el número de desplazamientos sobre dos ruedas ha crecido un 14% solo en 2016.

Moderar los niveles de contaminación en Barcelona, triplicando el espacio para bicicletas, está entre los objetivos de todas estas medidas.

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