Cada momento del año nos hace valorar aquello que más podemos disfrutar sin movernos de casa. Como un buen baño en pleno verano. Pero tener un apartamento con piscina no está al alcance de todos. Aunque se trata de un lujo necesario cuando aprieta el calor.

Al echar la vista atrás, los recuerdos más celebrados del verano se sitúan a la orilla del mar. O mejor aún, junto a una piscina.

La diferencia entre disponer de un piso o apartamento con piscina frente a una vivienda que no la tiene se puede medir según diferentes puntos de vista.

¿Qué valor aporta tener una piscina en la venta de un inmueble? ¿Se trata de un capricho o un confort necesario? ¿Se trata de una inversión puntual o un gasto fijo?

Como ya recogimos hace un año, el portal Idealista elabora un informe del sobrecoste en viviendas con piscina. En esta nueva edición, los pisos y apartamentos con piscina resultan un 40,5% más caros que el resto. Mientras que hace un año la diferencia estaba en torno al 43%.

El encarecimiento llega a estar por encima del 97% en ciudades como Sta Cruz de Tenerife o Barcelona. Mientras que en otras como Guadalajara o Murcia, la piscina no llega a encarecer ni un 1% del precio final.

¿Aporta mucho valor a un inmueble disponer de piscina?

La piscina: ¿Un lujo residencial o una condición imprescindible? Responder a esta pregunta depende en buena medida de las necesidades del comprador.

Aún así, existen seis aspectos clave en la elección de un piso o apartamento con piscina:

1.- Las viviendas con piscina permiten atraer a familias compradoras de mediana edad con niños. Siempre que los niños no sean muy pequeños, porque pueden ver ahí un peligro, o familias de persona mayores, por el poco uso y el gasto que supone.

2.- En entornos donde las viviendas acostumbran a tener piscina, el cliente tiene especial interés en disponer de una propia.

Apartamento con piscina situada en la azotea del edificio

3.- El precio de la piscina depende de diversas variables, como la superficie, los materiales o la accesibilidad. Se calcula que el coste por construir una varía entre los 15.000 y los 20.000 euros. Aunque adecuar el jardín que la rodea encarece aún más el presupuesto.

4.- Las piscinas interiores son más rentables que las exteriores. Dando una rentabilidad cercana al 50% del dinero invertido, que se suma al valor del inmueble.

5.- La piscina tiene gastos de mantenimiento que el comprador debe tener en cuenta. Desde la conservación a la preparación del agua.

6.- Antes de construir una piscina hay que tener en cuenta diversos detalles: el lugar exacto donde ubicarla, con que tipo de materiales, el modelo que será más atractivo de cara a la venta,..

El ‘lujoso’ apartamento con piscina de algunas ciudades

Adquirir una vivienda con piscina en España cuesta, por término medio, unos 256.957 euros. Mientras que si la propiedad carece de ella puede salir por unos 182.843 euros.

Una diferencia del 40,5% en el precio final será más o menos importante en función del comprador. Aunque no en todas las capitales de provincia cuesta tan caro un apartamento con piscina.

Sobrecoste de un apartamento con piscina en las diferentes capitales de provincia

Según Idealista, Santa Cruz de Tenerife es la ciudad donde más encarece los precios la disponibilidad de piscina. Concretamente un 99,1%. Superando a Barcelona (+97,5%), Lleida (+90,1%) y Las Palmas de Gran Canaria (+89,9%).

En torno al 40-60% del valor encontramos ciudades como Palma (+62,9%), Pamplona (+54%), Tarragona (+48,7%) o Alicante (+45,7%). Mientras que Madrid está aún por debajo. Con un 10,1% motivado por las nuevas promociones desarrolladas en los últimos años.

Cierran la clasificación, Bilbao (+3%), Salamanca (+2,4%), Ourense (+1,5%), Murcia (+0,7%) y Guadalajara (+0,5%).

¿Dónde existen más viviendas con piscina?

Según Idealista, cerca de un 19% de los pisos a la venta en España disponen de piscina.

La capital de provincia con mayor porcentaje de este tipo de inmuebles es Alicante con un 32,2% de los anuncios. Por delante de Ciudad Real (24,4%), de Málaga (21,4%) o de Madrid (19,5%).

Mientras que Barcelona tiene un porcentaje muy inferior, en torno al 6,3% de las viviendas comercializadas. Lejos aun así de Vitoria con un 0,2%. O de Ourense, Palencia y León. Todas con un 0,6%.

Apartamento con piscina situada en el jardín comunitario

Probablemente, la falta de suficiente oferta encarece los precios de estas propiedades. Aunque contar o no con un piso o apartamento con piscina eleva el precio bastante más allá del momento de la compra.

Como es natural, los gastos no pueden ser los mismo que en otras viviendas. Aproximadamente unos 586 euros al año. Diferencia equivalente al 74%, si comparamos los gatos de una comunidad media sin piscina (790 €/año) frente a los gastos de otra que sí dispone de ella (1.375 €/año).

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