La Comisión Territorial de Urbanismo de Girona llega a un acuerdo para levantar la moratoria que afectaba a zonas protegidas del litoral de la provincia. Enclaves situados en Cadaqués, Palamós, Port de la Selva y Tossa de Mar. Una medida que el Parlament quiere matizar, mientras los promotores se felicitan por el regreso de la construcción a la Costa Brava.

Tras unos pocos meses desde su aprobación, Girona pone fin a la suspensión de la tramitación de proyectos y concesión de permisos de construcción en la Costa Brava.

La moratoria, que afectaba especialmente a suelos urbanos de diversas localidades costeras, había paralizado la promoción inmobiliaria de 1.120 hectáreas. Con proyectos para cerca de 3.000 viviendas.

Los enclaves que quedan desbloqueados son principalmente Cadaqués y el Port de la Selva, en el Alt Empordà, Palamós (Baix Empordà) y Tossa de Mar (La Selva). “Zonas que se querían proteger por su alto valor histórico y su riqueza natural“, señala Luis Gualtieri. “Pero que también desaprovechaban un enorme potencial para la inversión residencial de alto standing“, recuerda el CEO de la agencia inmobiliaria Oi Realtor.

Frente al levantamiento de la prohibición, el Parlament de Catalunya ha instado al Govern para que estudie algunos casos particulares. Como los de la urbanización de Sa Guarda (Cadaqués), la Cala Morisca (Lloret de Mar), la Cala de Aiguaxelida (Begur) y Sa Riera (también en Begur).

Mientras los ecologistas van más allá y piden la creación de un organismo que compre terrenos en la tasa turística.

Punto y final a la moratoria del litoral de Girona

La Comisión Territorial de Urbanismo de Girona, junto a Hábitat Urbà, ha acordado levantar la moratoria de nuevas licencias de construcción en la Costa Brava. Un permiso que volverá a conceder en el suelo urbano de cuatro municipios hasta ahora protegidos.

Se trata del núcleo histórico de Cadaqués, de la antigua Vila de Tossa y de zonas formadas por casas de pescadores en el Port de la Selva. Además de tres zonas urbanas concretas: Cala Margarita (Palamós) y Son la Lloia y Els Eucaliptus (ambas en el Port de la Selva). Por su valor patrimonial.

Fin de la moratoria de permisos de construcción en la Costa Brava (Girona)

La decisión llega después de un largo estudio técnico donde se contrastó la normativa actual con la actividad económica territorial. Determinando que las citadas zonas ya cuentan con suficientes medidas de protección urbanística.

Se pasa así página a las dos moratorias para la construcción en la Costa Brava. Una aprobada el pasado 17 de enero y la otra el 13 de febrero. “Entre ambas se llegaron a presentar unos 50 de recursos administrativos que aún están en fase de análisis“, señala Luis Gualtieri. “Pero, afortunadamente, han pesado más la oportunidad que para el desarrollo supone la vuelta de la promoción inmobiliaria“.

Nuevo impulso a construcción en la Costa Brava

El mercado residencial de alto standing en la Costa Brava siguen creciendo por muy encima de la media nacional“, señala Luis Gualtieri.

En el último año, las operaciones se han disparado casi un 20%, los precios han crecido en torno al 5% y la inversión internacional en viviendas de lujo supone ya una cuarta parte del mercado de las viviendas de lujo“, añade el responsable de Oi Realtor.

Nuestra estadísticas muestran un balance positivo en gran parte de la Costa Brava“, matiza. “Aunque la demanda en el Baix Empordà sobresale por encima del resto“.

Especialmente casas en venta en Begur y casas en venta en Platja d’Aro. “Aunque las peticiones por parte de clientes nacionales e internacionales no dejan de crecer“, recuerda Gualtieri.

Una cartera de propiedades que podrá volver a crecer gracias a la vuelta de la construcción en la Costa Brava“.

¿Pondrá límites el Parlament en zonas concretas?

A pesar del visto bueno al fin de la moratoria en la Costa Brava, el Parlament de Catalunya ha sido escenario de reclamaciones para la protección de algunas zonas concretas.

Formaciones como ERC, Junts per Catalunya o Podem han encargado al Govern un estudio sobre los proyectos urbanísticos en cuatro espacios concretos. Por un lado, la urbanización de Sa Guarda en Cadaqués. Y por el otro, los Jardines de Sa Riera, en Begur, junto a la Cala de Aigua Xelida (Tamariu) y la Cala Morisca (Lloret de Mar).

Algunos partidos quiere proteger especialmente ciertas zonas de interés natural de la Costa Brava

Aunque la decisión final irá en el sentido de modificar la propuesta para dejar en manos de cada ayuntamiento la decisión sobre si dar o denegar licencias. “Una vez más, el desarrollo urbanístico quedará en manos de cada municipio“, se lamenta Luis Gualtieri. “En lugar de facilitar una normativa clara y consensuada con todas las fuerzas políticas“.

Sin embargo, aún podría ser peor si la decisión la tomase SOS Costa Brava. Una plataforma que reclama a la Generalitat la creación de un organismo que se dedique a la compra de terrenos en la zona litoral de Girona. Para protegerlos y evitar así la construcción en la Costa Brava.

 

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